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Infiltrarse en equipos para rastrear el dopaje, la última frontera del ciclismo: “Deben tener miedo”

A pocos días del Tour de Francia, las búsquedas realizadas a los ciclistas y miembros del personal de Bahrein han vuelto a poner de relieve la lucha contra el dopaje en el mundo del ciclismo. La estrategia ahora ha cambiado

La estrategia ya no será solo la de controles, aunque sea sorprendentemente. Para combatir el dopaje, el mundo del ciclismo internacional ha decidido hacer algo más que va mucho más allá de las inspecciones irregulares repentinas, dejando a la policía la tarea de allanar y recuperar pruebas, materiales, lo que sea útil para descubrir la complicidad, para volar el promiscuidad del tráfico indiscriminado que se mueve en el hilo y en la interpretación de la norma.

El Tour de Francia comenzará el 1 de julio, trae consigo la escoria y las sospechas de la última edición. A los pocos días del inicio, llega una señal contundente y clara: la idea que queremos dar (y ya implementada) es la de tolerancia cero, una lucha implacable para amortiguar cualquier intento de corrupción de raíz.

La acción coordinada de los agentes que pusieron en el punto de mira al Team Bahrain también debe leerse en este sentido. En la pasada edición de la Grande Boucle se vio en el centro de una investigación judicial por parte de la Fiscalía de Marsella, con unas declaraciones hizo saber que corredores y miembros de su plantilla fueron “visitados” por hombres de Europol.

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Los registros realizados en los domicilios de los ciclistas y miembros del personal del Team Bahrain a pocos días del inicio del Tour de Francia elevan el nivel de atención sobre la próxima edición de la Carrera.
Las búsquedas se llevaron a cabo en al menos tres países, incluidos España, Eslovenia y Polonia. “La investigación – se lee en la nota del equipo – iniciada hace casi un año y sin resultados, continúa poco antes del Tour de Francia y daña nuestra reputación del equipo. Hasta la fecha no hemos sido informados de los avances, resultados o tampoco los hemos recibido. comunicación sobre la investigación de la fiscalía”.

Lo ocurrido es solo un aspecto de la línea trazada por los dirigentes de la UCI. La gerente general, Amine Lanaya, explicó cómo cambiará el plan para rastrear, procesar y castigar cualquier actividad ilegal. El objetivo será tejer la trama de una red de inteligencia infiltrando una especie de 007 dentro de los Teams, personas insospechadas que tendrán la tarea de recopilar información y romper ese muro de silencio que aún protege ciertas prácticas.

Una auténtica labor de espionaje que según Lanaya es fundamental para saber “qué pasa dentro de los equipos -reconoció a El País-. Y hacer saber a los corredores que deben tener miedo”