Las horas negras de Alianza
‘‘No puede ser blanquiazul aquel que no haya llorado, aquel que no haya SUFRIDO, cantando aquí en Sur’’… Una frase entonada por el Comando, quienes hoy más que nunca sufren y lloran por el mal momento que viene atravesando el equipo en el presente Clausura 07.
Pues tendremos que analizar la realidad de Alianza Lima hace un año. El equipo por entonces era dirigido por el uruguayo Gerardo Pelusso y llegaba en los primeros lugares de la tabla. Hoy, es colero absoluto (hasta la fecha con un partido menos ante Universitario) y muy difícilmente puede defender el título de campeón nacional que pudo conquistar la temporada pasada.
El último antecedente de Alianza Lima, como colero absoluto del Torneo, fue en el año 2005. Olvidable temporada en que los sueños de Tricampeonato se esfumaron luego de una terrible campaña.
Por: Daniel Brown
Malas campañas íntimas
Partamos por hacer un recorrido de las campañas que no tuvieron precisamente al equipo de La Victoria como animador del mismo. Desde el descenso en 1938 hasta la fecha, Alianza Lima ha sabido vivir temporadas olvidables.
Pero nos vamos a centrar en los últimos años. Más precisamente en esta década, partiendo desde el año 2000. Quizás un año negro que empezó con la rápida eliminación de la Copa Libertadores, que provocó un terrible bajón anímico en los jugadores. Además, fue el año en que fue derrotado por Universitario en los cuatro clásicos disputados en aquel año.
Jorge Luis Pinto (actual estratega de Colombia) no pudo repetir la gloria de 1997 y fue cesado del cargo en mitad de temporada, siendo sucedido por Víctor Zegarra y por el desconocido brasileño Arthur Bernardes. Posteriormente y luego de ganar el título del Apertura en 2001, Alianza ofreció un Clausura muy por debajo de los esperado en el año de su centenario y concluyó en el décimo lugar de la tabla con sólo 21 puntos. El Apertura fue ganado sin contratiempos con Paulo Autuori a la cabeza, pero dejó el equipo y en el Clausura, ni Iván Brzic ni el español Bernabé Herráez, pudieron repetir la gran campaña del brasileño.
Cuatro años después, en 2005, Alianza Lima tuvo una de las campañas más decepcionantes de su historia. Mientras los otros grandes luchaban por obtener el título, el equipo aliancista luchaba por intentar cerrar decorosamente una campaña que fue iniciada por Rubén Darío Insua, seguida por Wilmar Valencia y concluida por el polémico Roberto Challe.
Y la historia se repite en 2006. Jugados 8 fechas, Alianza Lima sólo ha podido rescatar 5 puntos. Cayó en tres oportunidades de local, una de ellas, el histórico 0-5 en contra ante la San Martín, y una hinchada que hoy, llora por el mal momento que se vive en Matute.

Clausura 2007: ¿Errores dirigenciales o Aguirre no funcionó?
Ante el fin del ciclo de Gerardo Pelusso en Matute, la dirigencia apostó por la juventud de su compatriota Diego Aguirre para retomar el camino del triunfo y luchar por el ansiado bicampeonato. Sin embargo, Aguirre no llenó las expectativas del hincha blanquiazul y rápidamente fue cesado del cargo por malos resultados. Bajo el mando del uruguayo, Alianza Lima ganó un partido, igualó dos y perdió tres por lo que ocupa el último lugar de la tabla con cinco puntos. Apenas ha marcado cinco goles y lo han convertido en once ocasiones.
Pero fueron los resultados lo que mandaron en este mini – proceso. El detonante de la situación de Aguirre en tienda blanquiazul fue la humillante derrota sufrida ante la San Martín, equipo que por primera vez salía victoriosa del recinto victoriano.
¿Por qué errores dirigenciales? … Apostar por el cambio a mitad de temporada. Lo ideal hubiera sido respetar el contra de Aguirre y contratar a un técnico, que por más recomendado del Pelusso, lamentablemente no conoce el medio peruano y no llegó con una idea clara de juego al no saber el tipo de fútbol que practica Alianza Lima. Hasta su salida, Aguirre no pudo ser capaz de imponer una identidad de juego que pueda convencer a dirigentes e hinchas.
A ello hay que agregar, la partida de Juan Carlos Mariño. ERROR DIRIGENCIAL… porque sabiendo de las grandes condiciones del volante, lo ideal podría haber sido asegurar su presencia al menos hasta fin de año y no establecer una cláusula absurda, que le permita abandonar la institución ante una oferta convincente del extranjero. Ahora se evalúa el posible retorno del uruguayo Martín Liguera, jugador campeón en 2006 que por temas económicos no pudo continuar en el equipo. ¿Por qué la dirigencia no pudo hacer un esfuerzo por retenerlo?
¿Miguel Ángel Arrué es el salvador?
Cuando Carlos Franco oficializó la salida de Aguirre del comando técnico, señaló que el futuro técnico tienes que ser un hombre que conozca la identidad aliancista y que conozca el medio peruano. Inmediatamente surgieron nombres, pero el elegido fue el chileno Miguel Ángel Arrué, quien dirigió a los íntimos entre 1992 y 1994.
Para quienes no recuerdan el paso del chileno por La Victoria, llegó en 1992 con el equipo en decimocuarto lugar del descentralizado. Al final de la temporada lo llevó al quinto lugar de la tabla de posiciones. Y tercero en la liguilla por el sub título. En 1993, logró el subcampeonato con Alianza, luego de la vencer por penales a Sporting Cristal en el Estadio Nacional.
Arrué fue el guía de los llamados ‘‘nuevos potrillos’’, comandados por Waldir Sáenz, Juan Jayo, José Soto, Darío Muchotrigo y Marco Valencia. Sin embargo, no pudo coronar esas temporadas con un título.
Hoy, Arrué llega en una situación similar. Con el equipo en una incómoda situación y con jugadores jóvenes que darán que hablar en el futuro (caso específico, los jóvenes de la Sub 17 como Hermoza, Bazalar y Manco). Al respecto, el chileno brindó sus primeras declaraciones, tras su regreso a Lima.

Profesor, sabe que llega en un momento complicado a Alianza…
Para todos es un momento difícil. Llegó con todo el deseo de ayudar a Alianza de salir de este momento complicado. Los jugadores tienen que hacer el mayor esfuerzo para ganar lo que viene.
¿Cómo lo recibió la gente íntima, luego de casi 13 años?
Me siento bien, me han hecho sentir muy bien en mi regreso a Matute. Siento el respaldo de la gente de Alianza que siempre se ha portado bien conmigo. Espero no defraudarlos y que a fin de año, podamos celebrar algo importante.
Llegó en un momento similar en 1992, ¿Cuál es el compromiso que asume usted con la hinchada?
Ojala y se repita el final de temporada de 1992. Tenemos que trabajar mucho. Tenemos que esforzarnos por hacer de Alianza un equipo fuerte y que tenga aspiraciones fuertes. Es un equipo grande y no merece estar en el lugar que ocupa actualmente.
Se inicia una ‘‘nueva etapa’ en el cuadro íntimo. Sabemos que es complicado que logren el Clausura (y por ende el bicampeonato), pero por historia y tradición, Alianza debe aspirar a complicar a los candidatos y hacer un poco, más animado el torneo. Sólo queda en los hinchas, seguir apoyando constantemente al equipo, sin caer en la desesperación. A ello, sabemos que al plantel titular se incorporarán los chicos de la Sub 17 (Sexto lugar en el último Mundial de Corea del Sur), quienes sin duda, aportarán su talento por el bien del equipo.
