09-06-2008
Cuando se pierden las ganas de alentar
Uno por lo general espera con expectativa mirar un partido de su país, llámese amistoso o por eliminatorias pues lo que quiere el hincha de fútbol es darse el gusto de olvidarse de sus problemas, de su trabajo, de las deudas. Perú enfrentaba a un México herido tras la paliza que recibieron frente los argentinos (1-4) en Estados Unidos el pasado miércoles y eso había que aprovecharlo.
Sentía que Del Solar esperaba este compromiso con el propósito de levantar a una selección que venía de caer ante España casi en el último minuto del partido (el problema de toda la vida). Cuando uno comete un error o se equivoca en un planteamiento y sabe que una semana después tiene un nuevo partido, pues lo corrige. Pero Chemo, desgraciadamente, nos demostró que muere en su ley.
El resultado fue un lapidario 4 a 0 que principalmente nos duele no por el hecho de perder (México es una selección que hombre por hombre es muy superior a la blanquirroja) sino por la forma en que se perdió. Seis llegadas, cuatro goles y todo esto en un tiempo record: 25 minutos.
La mayoría de diarios debe de haber destruido a cada uno de los once jugadores que pisaron el Soldier Field de Chicago, eso aun no lo sé pues recién ha concluido el partido en Estados Unidos y me animé a escribir este artículo.
¿En qué se falló?, ¿tenemos esperanzas ante Colombia y Uruguay de empatar siquiera?, ¿existe identidad en el equipo ‘inca’?, ¿qué trabajos hizo Chemo en defensa durante los diez días de gira? Miles son los cuestionamientos que tenemos ahora en la cabeza, por lo que a título personal sólo mencionaré tres grandes problemas, usted amigo lector tiene toda la libertad de agregar los que quiera, o corregirme si es el caso.
A) Laterales con poca salida y pobre nivel de marca. Salas como Hernández fueron un desastre ante los aztecas, lo peor fue que de tanto equivocarse, perdieron la confianza que requiere cualquier deportista cuando está dentro de una cancha, lo que finalmente culminó en aplicar el juego violento (los manotazos y las barridas desleales). Se intentó corregir con Prado y Vargas en el segundo tiempo, pero ya era tarde.
B) No podemos jugar con un solo volante de marca. Somos un equipo chico de Sudamérica, por ello mismo debemos tomar todas las precauciones necesarias. A Reinar Torres siempre le ganaron las espaldas, pero peor aun fue cuando solicitaba la ayuda de un Cominges agotado (jugó solo la primera media hora) y sin la precisión que todo “10” debe tener. Asteggiano le habrá contado a Del Solar que esa posición en Universitario de Deportes la realiza Toño Gonzáles y que Cevasco (una convocatoria tan sorpresiva e inesperada como la de Arakaki) perdió la titularidad en el equipo crema desde hace ya varias fechas.
C) No tenemos un patrón de juego, y mucho menos dominamos el 4-5-1 que quiere imponer. Alguien le ha contado al DT que un equipo se forma en función de los jugadores con los que uno cuenta y no por el sistema que más le guste o domine.
Chemo Del Solar finalmente no se presentó a la conferencia de prensa post partido en Chicago, seguramente porque quería mirar veinte veces más el encuentro frente a México para así encontrar TODOS los errores que tuvimos y corregirlos en las prácticas de la semana.
No se preocupen muchachos, peor que este partido no se puede jugar.
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